Luis Royo

Corta la respiración. No se puede describir de otra manera el realismo de esta ilustración de Luis Royo. Y esta es la tónica de su carrera como ilustrador, la capacidad de representar mundos de fantasía con una insultante sensualidad; sexo y violencia son los ejes sobre los que giran sus obras, generalmente en épocas imposibles.

Luis Royo no es un desconocido para los amantes del dibujo y la ilustración, sino lo contrario, no en vano se le considera el Gustave Doré de la actualidad. Y es que estamos ante uno de los ilustradores más aclamados del mundo y con la suerte de que aún le quedan muchos años por delante para seguir pintando y deleitándonos. Para llegar a este reconocido estatus, en sus primeros años tuvo que coquetear con el cómic, pero no cuajó: las virtudes de su lápiz no encajan con la rigidez de un guión; sus imágenes tienen la capacidad de evocar y sugerir sin necesidad de llevar un hilo conductor.

Como él mismo afirma:

En ningún momento busco la belleza desde un punto de vista dulce y cándido, sino una belleza compleja que busca sus orígenes en el subconsciente y por lo tanto están llenas de fantasmas y de sueños oscuros. La conexión que busco con el espectador nunca es para ofrecerle una estética suave sino para bucear juntos en nuestras partes más oscuras e incluso siniestras.

Luis Royo

Los que se pelearon con los primeros Spectrum Sinclair seguro que recuerdan el juego Game Over, entre otros tantos con portadas de un nivel gráfico excelente (que no se parecían para nada a los cuatro píxeles mal puestos de los juegos tras esa espectacular carátula). Efectivamente, en esos tiempos Royo recibía numerosos encargos para dibujar las portadas de los videojuegos, repartiéndose el mercado nacional con Alfonso Azpiri dejando las migajas para el resto de ilustradores (los nostálgicos, aquí podéis consultar una base de datos con los juegos de aquella época).

Luis Royo Dome

Figuras, pendientes, tatuajes, muñecos… no fueron suficientes para un millonario ruso, que convenció a Royo (padre e hijo) para que pintaran una cúpula de 80 metros cuadrados, convirtiéndola en la Capilla Sixtina de la ilustración de ficción del siglo XXI (ver fotografía de la izquierda). El proceso y resultado de este singular proyecto se recoge en el libro Dome.

Así como en otros artículos es necesario extenderse en interminables explicaciones, la obra de Luis Royo habla por sí sola. En fin, recomiendo echar un vistazo a las numerosas galerías (más manejables y extensas en ocasiones que la de la web oficial del autor) e incluso, originales álbumes virtuales.

Imágenes:
www.luisroyo.com
www.luisroyofantasy.com
Grandes Artistas Blog

Otros links de interés:
Luis Royo en Norma Editorial
Otra galería.
Y otra.
Y otra.

Fuente: Al norte del norte

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