Carrusel Bloguero: Las tres reglas de oro de la improvisación.

Mi estimado y querido compañero umbriano que se hace llamar Calaboso es el anfitrión del carrusel bloguero de juegos de rol durante este mes de Abril y la temática escogida son las reglas de oro para la improvisación. Para saber qué es Carrusel Bloguero, no tenéis más que echar una ojeada aquí.

Siempre hay matices a la hora de hablar sobre que cosas. Así pues esas tres reglas de oro de la improvisación dependen de varios factores como el grupo de juego, el lugar donde se va a jugar y el horario disponible. No es lo mismo improvisar algo con los colegas de siempre para estar entretenidos unas horas que sabes que te puedes apañar muy bien con algo como un Cthulhu Oscuro o un Haunted House. Que si estas con gente nueva a quien no conoces o tenéis tiempo por delante para explayarte en una partida a un juego sin director de juego como Western City. Francamente según con quien vayas a jugar puede interesarte anunciar que estas improvisando para que te perdonen los errores o que colaboren ellos aportando ideas en la partida (generalmente sin pedirselo pero escuchando lo que dicen), o intentar engañar a los jugadores para hacerles creer que tienes la situación controlada.
No creo que haya unas tres reglas de oro únicas o realmente importantes para improvisar.

Fiel a mi estilo de ir por libre y contar batallitas del mundo viejuno voy a relatar tres anécdotas por aquello de continuar usando el número mágico escogido.

  • Primera anécdota de la improvisación.

En realidad yo no estaba presente cuando ocurrió pero con el paso del tiempo este suceso fue recordado y narrado durante tantas ocasiones que al final es casi como si hubiera estado presente, je je.
En aquella época el grupo de roleo, al que me acoplé vilmente aprovechando que conocía a dos de los cuatro miembros del grupo, jugaba en un hotel. Si, suena pretencioso pero la realidad es que el padre de uno de los muchachos era el director del hotel y como tenian una sala grande con mesas y sillas que no se usaba pues allí nos metimos. Supongo que tendríamos como 16 añitos por aquella época y las tardes de verano estaban para ir a la piscina y reunirse con los colegas.
El caso es que jugando a Elric JDR, porque eramos muy chulos y jugamos al elric en inglés porque molaba más que Stormblinger que era el que estaba en castellano, el director estaba dibujando un mapa del dungeon en el que se habían metido los jugadores. En un momento dado uno de los jugadores levanto la pantalla del máster con celeridad mostrando una hoja en blanco que se suponía que era el mapa que estaba copiando el director. Las risas saltaron a la mesa mientras el director se ponía más rojo que un tomate y pregunto como le habían pillado.
Tío, es que veía que mirabas a las paredes o al techo y luego seguías dibujando.

  • Segunda anécdota de la improvisación.

Esta si que es mundo viejuno total. Deberíamos ser unos crios de 14 años como mucho y recién habíamos descubierto los juegos de rol con un libro que le regalaron a un colega sobre el señor de los anillos básico pero ojo que no es el MERP sino otra cosa mucho más simple que editaron antes de eso. Básicamente era una partida con unas fichas pre-fabricadas pero que te daba la opción de crear otras fichas pero con un sistema muy simple.
Tras reunirnos con unos compañeros de instituto que jugaban a rol para que nos enseñaran poco después adquirimos el MERP (Middle Earth Role Playing) en castellano de la extinta Joc Internacional. Y en nuestras ansias por jugar nos hicimos fichas y jugabamos todos los días. El caso es que improvisando esas primeras partidas el director usaba la lista de monstruos resumidos para crear combates. En una de esas ocasiones nos toco un balrog y en lugar de tirar de nuevo decidió que se trataba de un balrog pequeñito y dividio sus características por diez. Paso de tener +300 al ataque a se un vulgar bicho de +30.
Días después, leyendo más a fondo el libro de reglas nos enseño el bicho que nos habíamos cargado y los jugadores lo flipamos mucho. De hecho la coña fue que nos habíamos cargado al hijo pequeño del Balrog y que la madre vendría a buscarnos. La broma se hizo más grande y el director más de una vez nos saco familias de balrogs que iban de excursión en plan boy-scout aunque el comentario de que nos habíamos cargado un balrog con personajes iniciales se hizo mitico por la zona, ja ja.

  • Tercera anécdota de la improvisación.

Quedamos un día para jugar a la leyenda de los cinco anillos sin ninguna pretensión. El director era un amigo que se había comprado la siguiente edición del juego y queríamos hacernos fichas. Mientras hablabamos del tema yo sugerí que por una vez los tres nos hicieramos personajes del mismo clan así que acabamos siendo un cortesano doji, un duelista kakita y un guardaespaldas daidoji. Y claro, después de hacernos las fichas queríamos jugar así que convencimos al director que improvisará algo.
Fue una sesión de juego tranquila y curiosa en la que tuvimos investigación, interpretación y combate. Todos tuvimos un momento para nuestro personaje y nos fuimos contentos e incluso volvimos a quedar para jugar con esos personajes aunque no montamos una campaña ni nada similar pero a veces las cosas improvisadas también pueden salir bien.

Anuncios

Un comentario en “Carrusel Bloguero: Las tres reglas de oro de la improvisación.

  1. La mejor partida improvisada que he jugado fue al AD&D con tres Kenders. Master y tres kenders. Que lote de reír y que dolor de cabeza para el master.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s