[El desafío de los 30 días] Dia 26. Fuera de tu entorno rolero ¿Eres…?

¿Que es el desafío de los 30 días, volumen dos?
En capítulos anteriores de este mismo blog…

26. Fuera de tu entorno rolero ¿Eres…?

Pues la verdad es que soy la persona que ejerce el rol de «Friki» entre mis amigos. Siempre se suele catalogar a la gente de alguna forma, en plan como las spice girls que tenían a la pija, la deportista, infantil, salvaje, deportista y la ¿pelirroja? (lo he buscado en la wikipedia porque solo me acordaba de dos de ellas).
El caso es que yo soy el que juega a rol y juegos de mesa, el que se va a otros sitios a jugar torneos de BloodBowl o jornadas frikis, en los varios grupos de colegas con los que me suelo juntar. Y el hecho de llevar un fotolog de Star Wars desde hace ya muchos años ha hecho llegar ese concepto de ser friki a más gente, incluso familiares y conocidos.

Walhalla
Con la gente de Walhalla en las anteriores jornadas TDN (foto robada)

Estropatada, carrera de patos de goma

Fuente: El verdadero Blog del verdadero Jokin.

En una iniciativa que a mí me parece original y muy chula, la organización Walk on Project (WOP), dedicada a la lucha contra las enfermedades neurodegenerativas, propone un original evento: la Estropatada, una carrera de patos de goma por la ría, cuyos beneficios se destinan a la investigación de estas enfermedades.
Por 5 euros puedes tener tu propio pato, que compite con su dorsal en esa carrera, y lo bueno es que cuando se acabe, ¡te puedes quedar el pato! Y según las últimas que tengo, van 30.000 inscritos, lo que significa que la ría de Bilbao estará ese día (13 de octubre) invadida por patos. También puedes tener un pato más gordo y personalizado, pero eso ya cuesta 750 euros, y está obviamente pensado para empresas.
El pato se puede coger en la página, en cajeros o en tiendas concertada, y al adquirir el pato, te dan su número, para que puedas durante la carrera seguir su progreso vía web, o «entrenarlo» para la carrera, con simpatiquísimas animaciones patunas.

Y para calentar motores:

Perdón, me confundí de vídeo xD

Figuras personalizadas de fimo

Soy administrador, aunque nosotros usamos el término cuervo dentro de la web, en http://www.comunidadumbria.com y hoy me he encontrado con esta entrada: Figuras personalizadas de lo que quieras.

Aunque parece, por lo que he visto últimamente por G+ (la red social de google) que esta mal eso de hacer publicidad de algo que te gusta si no te pagan (¿?), debo reconocer que me ha sorprendido lo que se ve en las imágenes así que quería compartirlo en mi blog también. Porque mola, y porque quiero tenerlo a mano si quiero hacer un regalo chulo algún día, y ya esta.

Roto por el azar – Buscador jueguil

Resulta curioso lo que uno se puede encontrar por la red y aunque ya estamos curado de espanto aún nos podemos llevar sorpresas. Yo estaba foreando de blog en blog buscando la reseña de un juego de mesa cuando me encontré con este curioso buscador de juegos que sirve tanto para juegos de mesa como juegos de rol y otras frikadas.
Funciona basándose en las tiendas que están indexadas en su buscador por lo que solo saldrán referencias a esas tiendas pero tiene su utilidad para saber la disponibilidad y el precio de lo que andamos buscando.

Tiendas indexadas:

Roto por el azar
Roto por el azar

Friki Trueke, Alicante (19/07/2012)

A principios de semana me llego una invitación para un evento en facebook, y al ver el nombre «Friki Trueke» entre por curiosidad. Se trataba de una especie de rastro donde la gente podía acudir de forma gratuita y llevar sus cosas para cambiar pero la invitación era para frikis por lo que el material sería acorde al evento. Hasta última hora del jueves no tuve claro si iba a ir o no ya que este evento era en Alicante y yo vivo en Benidorm (como a unos 40 minutos en coche). Pero al final un colega me envió un whatsapp y me convenció de ir con él, fuimos cuatro en el coche que al ir en grupo como que anima más a participar.
Nos costo un poco encontrar el lugar pero gracias a los teléfonos modernos que incluyen google maps conseguimos localizarlo. Tuvimos suerte de no haber aparcado muy lejos ya que íbamos cargado de cosas.

Al llegar allí vimos poca gente aunque también es verdad que eran las 19h recién cumplidas y el evento empezaba a esa hora. Así que mientras los de canal nou estaban por allí nos sentamos en las gradas del centro y nos apropiamos de una mesa. Al principio pasamos calor así que enviamos a uno de nosotros a por viandas (refrescos, agua y guarrerías varias de comer) mientras poco a poco aquello se iba llenando de gente, frikis y curiosos convirtiéndose en una mini marea humana que iba y venía.

Yo tenía claro a lo que iba. Había cogido las cuatro cosas que había visto en mi habitación de las que no me importaría desprenderme y eso hice. Creo que salieron ganando los otros con mis cambios pero me quite de encima cosas que no usaba o que no quería por otras diferentes que ya veremos si también me desharé de ellas en la siguiente edición, el 9 de septiembre dicen.

Cambié un cómic que tenía repetido de los fuzztoons por uno único de «Alone in the dark» basado en el videojuego.
Cambié el juego de rol Alatriste, que lo tiene otro miembro de mi grupo de juego y no habiendo leido las novela no me llamaba mucho por un «Nephilim», viejo juego de rol de la editorial Joc Internacional. Y un juego de mesa tipo filler como el Dungeoneer que hacía mucho tiempo que no salía a la mesa de juego por otro llamado Medievalia.
FrikiTrueke, cambios

Al final me quedé con las ganas de un Car Wars que vi por allí así como un Diplomacia bastante interesante pero medio apalabre el Munchkin que me lleve con un conocido a la espera de recibir ofertas.
Y bueno, la experiencia fue mejor de lo que me esperaba así que si se repite iré cargado con más cosas.
Además tuve la suerte de salir en la foto del diario información, je je.

FrikiTrueke

Sal con un friki

Fuente: Una de rizos…

Sal con un friki. Queda cualquier tarde para jugar al WOW (World Of Warcraft) con alguien que se gaste su dinero en libros o cómics en lugar de gafas de sol de marca. Alguien que siga creyendo en los finales felices de las novelas de aventuras, que muestre luz en sus ojos al hablar de la primera camiseta de Batman que cayó en sus manos cuando era un niño.

Encuentra a un chico al que llamen friki. Sabrás reconocerle porque suelen perderse en bibliotecas y parques, en Norma Cómics y en foros de internet donde aún se escribe usando todas las letras del abecedario. Suelen tener blogs donde hablan de sus pasiones, de sus sueños y sus ilusiones sin ningún pudor a mostrarse vulnerables, quizá usando algún seudónimo que garantice su anonimato. Pero no te preocupes; sabrás reconocerle en cualquier cafetería porque su tazas de café suelen ir acompañadas sobre la mesa por libros, comics, e-books o portátiles. Si te chocas con él caminando por la calle ten paciencia: su mente viaja más allá de lo que le rodea, y seguramente caminase soñando con otros mundos mucho más bonitos que el tuyo cuando se tropezó contigo.

No pierdas la oportunidad de conocerle más. Interésate por Kafka, por Tolkien, por George R.R. Martin, por Reverte, por Dan Simmons, por Cels Piñol, por Humberto Ramos, por las series de la HBO. Respeta su silencio mientras pierde su mirada entre párrafo y párrafo, y escucha atentamente sus discursos entusiastas y acalorados acerca del último capítulo de The Big Bang Theory. Aprende a compartir su atención, puesto que es imposible luchar contra esa parte de él mismo que le hace diferente. Únete a sus pasiones. Pregúntale si prefiere ser un Stark o un Lannister, y diviértete sintiéndote cómplice de sus sonrisas.

Es muy fácil salir con un friki. Regálale libros por su cumpleaños, pijamas manchados de sangre de zombi por Navidad, relojes en código binario por vuestro aniversario. Comprobarás que, a pesar de tener preferencias materiales exóticas, es detallista y romántico. Se empeñará en convertir vuestra historia de amor en una fantasía épica en la que no faltarán enardecidas batallas con deliciosas consecuencias y celebraciones por todo lo alto para los héroes vencedores. Te mimará sobremanera y te recordará como Spartacus a su musa cuando estéis separados; en su mente tan sólo hay una Sura digna de su corazón. Serás su más preciado tesoro. Su Penny. Su Princesa Peach. Su Leia.

Pónselo difícil. Ha aprendido junto a sus personajes protagonistas favoritos que las mejores recompensas llegan después de los más duros esfuerzos, que no hay belleza en lo fácil. Luchará por ti hasta llegar a ese capítulo en el que le entregues tu corazón, porque sabe que merecerá la pena. Como cuando tuvo que pasarse un escenario entero matando bichos con un cuchillo hasta llegar a la preciada escopeta.

No tengas miedo de equivocarte. Todos se equivocan, y él más que nadie lo ha vivido en esos giros argumentales en los que la razón del narrador se pierde por algunas páginas y todo vuelve a su cauce, al cabo de otras tantas. Sabe que las princesas de los cuentos a veces ponen a prueba a sus héroes y quizá no necesiten ser salvadas, como Lara Croft. Que tú, igual que Daenerys o que Lisbeth Salander, puedes quemar como el fuego cuando te enfadas, pero que tras tus ardientes emociones se esconde un gran corazón que le quiere. Que si guarda su cariño igual que guarda las partidas, siempre podrá volver a intentarlo si su Prince of Persia cae al vacío.

Si te ganas a un friki, mantenlo cerca. Acostúmbrate al olor a libro viejo, a encontrarte figuritas en miniatura amontonadas por cada rincón de vuestra casa. A tropezarte con peluches de Cthulhu entre las sábanas cuando te acuestes, y despertarte con un chico gritando entre sueños «NOOO PUEDEEES PASAAAAR» a tu lado, a media noche. No encontrarás mejor compañero de domingos por la mañana, cuando te sientes en la terraza a leer tu revista favorita y él te acompañe tumbándose a tu lado con una paz infinita a leer Sandman. Aprenderás lo hermoso de los silencios compartidos, la maravilla de reconocer sus emociones de Peter Pan con sólo una mirada.

Vuestra casa no se inundará con el clamor del fútbol las noches de mundial, pero sí con el estruendo de los persas luchando contra los espartanos, o de los escoceses alzando la voz y pidiendo libertad. Con la banda sonora de Sweeney Todd. Con la musiquilla que suena cada vez que aparece el malo del Monkey Island.

Te pedirá matrimonio en un escenario que le recuerde al amor. Con suerte será en París, o en Roma, o en un bosque frondoso y vivo, o bajo un cenador cuajado de jacarandas. Pero no te asustes si se arrodilla frente a ti en un hotel encantado, o jugando al Paintball, o en una selva que se asemeje a la Cuenca de Sholazar, o en un taxi recorriendo la ciudad con una lista de las mejores fiestas, o en una granja de Texas, o visitando los escenarios hawaianos donde se rodaron escenas LOST. Nada es previsible con él, igual que ocurre con las buenas novelas.

Serás tan feliz a su lado que te sentirás como Scully y no recordarás cómo era tu vida antes de conocer a Mulder. Les leerá cuentos a vuestros hijos. Incluso mejor: se los inventará. Hará de la infancia de los niños algo hermoso y divertido, y prescindirá de objetos materiales y perecederos para entretenerles siempre que le sea posible. Les enseñará a soñar, a imaginar, a pintar la vida de colores mágicos. A decidir por ellos mismos. A no perder el rumbo que guía sus barcos hasta la isla del tesoro. A creer en la amistad.

Envejecerá a tu lado y te seguirá viendo siempre hermosa. Sabrá mirar más allá de la piel y te amará toda la vida a pesar de tus defectos o, quizá, precisamente por ellos. Nunca dejará de ser un niño con mirada de cachorrillo y te acompañará en tus paseos tranquilos hasta que se le agoten los corazones de la barra de vida.

Sal con un friki porque te lo mereces. Te mereces a alguien que pueda darte la vida más emocionante y divertida posible. Si tú te quedas en la superficie, si te importa el qué dirán y no eres capaz de valorar lo que de verdad importa y le da autenticidad a la existencia, quizá estés mejor sola. Pero si quieres el mundo y todas las sagas que le sucederán… sal con un friki.

O mejor aún. Sal con un friki, como tú.

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Post inspirado en el conocido «Sal con una chica que lea«, de Rosemarie Urquico.